Angioedema Hereditario
Acerca del Angioedema Hereditario
El Angioedema Hereditario (AEH) es una enfermedad genética rara, autosómica
dominante. Por ser una característica dominante, los padres tienen 50% de
probabilidad de trasmitir a sus hijos los genes defectuosos que causan AEH.
Los portadores de AEH presentan episodios recurrentes y espontáneos de
edemas, conocidos con el término de angioedema (angio = proviene de vaso
sanguíneo y edema = hinchazón) que ocurren en los tejidos cutáneos de las
extremidades, cara, genitales, así como en las membranas mucosas del tracto
intestinal, laringe y otros órganos internos. El edema de la cara, de los
genitales y de las extremidades generalmente es doloroso, desfigura y
debilita. Las crisis abdominales se presentan con dolor intenso, náusea,
vómito y diarrea, muchas veces involucrando ascitis (acumulación de líquido
en el interior del abdomen) e hipovolemia (pérdida excesiva de fluidos del
plasma). Los ataques laríngeos pueden llevar a la obstrucción de las vías
áreas y pueden ser potencialmente fatales, conduciendo a la muerte por
asfixia.
La estimación de predominancia mundial de AEH es de 1 en 10.000 a 1 en 50.000
individuos, sin diferencias informadas entre géneros o grupos étnicos. Debido a
que el AEH es una enfermedad rara (aproximadamente 2% de los casos clínicos de
angioedema) y su presentación clínica no es específica, es generalmente mal
diagnosticada y consecuentemente, subdiagnosticada. Un tercio de los pacientes
con AEH no diagnosticados, que sufren de ataques abdominales, se someten
innecesariamente a procedimientos quirúrgicos porque sus síntomas pueden simular
condiciones de emergencia, que exigen intervención quirúrgica.
En la mayoría de los casos, el AEH es causado por una producción disminuida o
por la deficiencia en la actividad del inhibidor de C1 esterasa (C1 INH). En
algunos casos raros, los niveles y actividad de C1-INH normales y se encuentra
implicada una mutación del factor XII.
Un poco de historia
El Angioedema Hereditario fue descripto por primera vez por el médico
alemán, Dr. Heinrich Quincke. La descripción se hizo en 1882 a través de una
imagen. Así, la enfermedad fue nombrada como edema de Quincke. En 1988, el
médico canadiense, William Osler observó que algunos casos presentaban una
base hereditaria. En base a eso, el médico creó el término edema
angioneurótico. (1)
Signos y Síntomas
El AEH se caracteriza por ataques espontáneos y recurrentes de edema de diversas
partes del organismo.
Los ataques pueden ser potencialmente mortales,
dolorosos y debilitantes. Alrededor del 30% de los pacientes sin tratamiento
tiene >1 ataque al mes, el 40% sufren 6-11 ataques de tumefacción al año y el
30% restante presentan síntomas con poca frecuencia o están completamente
asintomáticos.
Aunque no haya una estadística exacta, las crisis son recurrentes,
principalmente el edema cutáneo y los episodios de dolores abdominales. Se
estima que las crisis pueden durar en promedio de 1 a 3 días. Normalmente, se
desencadenan por traumas, estrés o cambio de la temperatura. En las mujeres las
crisis pueden desencadenarse por la menstruación o por la gestación. El edema
puede ocurrir en varias partes del cuerpo como ovarios, uretra, músculos,
articulaciones, lengua, laringe, riñones, esófago, y varía de un paciente otro.
1
 |
 |
 |
| Edema de cara |
Edema de laringe |
Edema de manos |
Diagnóstico
El diagnóstico correcto de AEH es esencial para un tratamiento eficaz y para
reducir el riesgo de muerte por edema laríngeo. Esto puede significar una
combinación de procedimientos como:
- historia clínica detallada;
- pruebas de laboratorio (concentraciones de C4 y C1- INH, ensayos de
actividad de C1-INH);
- examen físico;
- procedimientos de imagen.
El paso inicial en la ejecución de un diagnóstico diferencial de AEH abarca la
diferencia entre angioedema alérgico y hereditario. Los ataques de AEH no
responden al tratamiento con histamina. El AEH debe ser también diferenciado de
otras formas de angioedema no alérgico, que pueden presentarse con síntomas
análogos, pero poseen etiologías diferentes. Como ejemplo, es posible citar el
angioedema inducido por medicamentos, adquirido por comorbidades como
enfermedades crónicas, idiopáticas y pseudoalérgicas.
Finalmente, el diagnóstico de AEH se confirma a través de pruebas de laboratorio
que indican una concentración disminuida de C1 INH o una actividad reducida de
C1-INH. Medir la concentración del antígeno C4 también es importante, pues este
parámetro se reduce en los tipos I y II de AEH.
Tratamiento
Al contrario del angioedema alérgico, los ataques de AEH no responden al
tratamiento con medicamentos antihistamínicos, corticosteroides o epinefrina.
En algunos países, los ataques agudos de AEH se tratan con un concentrado de C1
inhibidor o plasma fresco, por vía endovenosa.
En Europa, Shire HGT comercializa el icatibant, "una nueva e innovadora
terapia" en el tratamiento del AEH al bloquear el receptor B2 de la
bradiquinina. La bradiquinina es una hormona peptídica que dilata los vasos
sanguíneos y los hace más permeables. Esto permite que el fluído pase al
tejido circundante y de esta manera produce la formación del edema y el
dolor. El icatibant es un antagonista del receptor de la bradiquinina B2
administrado en forma subcutánea, que inhibe la bradiquinina de forma
competitiva y, por lo tanto, frena la progresión de los síntomas.
1 Bork, K, et al.The American Journal of Medicine (2006), 119,
267-274