Enfermedad de Fabry
Acerca de la enfermedad de Fabry
¿Qué es la enfermedad de Fabry?
La enfermedad de Fabry es una de las innumerables enfermedades de depósito
lisosomal y la segunda más frecuente. Es una condición genética, hereditaria,
que causa la deficiencia de la enzima alfa-galactosidasa A en el organismo de
sus portadores. Esta deficiencia interfiere en la capacidad de degradación de
una sustancia lipídica específica, denominada globotriaosilceramida o Gb3 (a
veces designada como ceramida trihexosidasa).
La Gb3 está presente en muchos tipos de células del cuerpo, particularmente en
las membranas de los glóbulos rojos. Dado que cerca del 1% de los glóbulos rojos
en circulación son sustituidos cada día, el cuerpo siempre tiene una cantidad
significativa de Gb3 para descomponer. Una de las principales enzimas
lisosómicas involucradas en esta degradación es justamente la alfa-galactosidasa
A.
En los pacientes con la enfermedad de Fabry, la alfa-galactosidasa A está
parcial o totalmente inactiva. Como resultado, la Gb3 se acumula en los
lisosomas en todo el cuerpo y perjudica la función de diversos órganos
importantes, incluyendo los riñones y el corazón. Esto puede tornarse un
problema relevante en las partes del cuerpo que dependen de pequeños vasos
sanguíneos, puesto que éstos pueden verse obstruidos por la Gb3 acumulada. Las
áreas más afectadas por la oclusión de pequeños vasos sanguíneos son: riñones,
corazón, sistema nervioso y piel.
La incidencia de la enfermedad de Fabry varia entre 1 en 40.000 a 1 en 117.000
nacidos vivos. Se estima que, en el mundo existen más de veinticinco mil
personas afectadas por la enfermedad. La enfermedad de Fabry es un error innato
del metabolismo, esto significa que el niño ya nace con la alteración genética,
siendo así posible diagnosticarla precozmente. Vale destacar, sin embargo, que
las manifestaciones clínicas pueden aparecer más tardíamente en la vida del
individuo portador de la enfermedad.
¿Cuales son los signos y síntomas de la enfermedad?
Las manifestaciones clínicas demoran en aparecer, por lo que se genera un largo
período entre la aparición de los primeros síntomas y el establecimiento del
diagnóstico. En promedio, la aparición de los signos de la enfermedad en las
mujeres ocurre seis años más tarde, si comparamos con los hombres afectados por
la patología. Cuando la mayoría de los pacientes con la enfermedad de Fabry
alcanza sus 20 años de vida, la Gb3 acumulada en todo el cuerpo empieza a
provocar los síntomas más graves.
Normalmente, las manifestaciones iniciales más frecuentes de la enfermedad de
Fabry son dermatológicas, neurológicas y gastrointestinales. Los signos
dermatológicos ocurren en más del 80% de los pacientes de Fabry, en la forma de
angioqueratomas (“angio” viene de vaso sanguíneo y “queratoma” significa
endurecido o calloso).
Otra señal precoz e incómoda de la enfermedad de Fabry es el dolor, presente en
cerca del 77% de los pacientes. El dolor puede caracterizarse por períodos de
intenso escozor en manos y pies, o por dolor agudo "lancinante", que alcanza
todo el cuerpo. El ejercicio, la fiebre, la fatiga, el estrés o la exposición a
los cambios de temperatura pueden ser factores de desencadenamiento de las
crisis de dolor en los portadores de Fabry. En la infancia, los períodos
dolorosos son comunes. Además, muchos pacientes con la enfermedad de Fabry
tienen incapacidad para transpirar, causando mayor desaliento con el ejercicio o
exposición a altas temperaturas.
Más de la mitad de los pacientes también presenta problemas gastrointestinales.
Síntomas como dolores abdominales, distensión, diarrea, estreñimiento, falta de
apetito, saciedad precoz, náuseas y vómitos son comunes en los pacientes con la
enfermedad de Fabry.
Anormalidades de la córnea, del cristalino, de la retina, y disfunciones
cardíacas como aumento del tamaño del ventrículo izquierdo, son otros problemas
de salud causados por la enfermedad.
Es importante observar que los síntomas de la enfermedad son variables;
nunca dos pacientes serán afectados exactamente de la misma forma.
La mayoría de los síntomas de la enfermedad de Fabry ocurre con más frecuencia
en el sexo masculino. Sin embargo, es importante observar, que un porcentaje
significativo de pacientes del sexo femenino padece los mismos síntomas que los
pacientes del sexo masculino.
Muchos pacientes con Fabry son examinados por diversos especialistas antes de
llegarse a un diagnóstico exacto. Se estima que un 40% de los pacientes son
tratados como portadores de reumatismo, debido a los dolores causados por la
acumulación de Gb3 en las articulaciones.
¿Cómo se hace el diagnóstico?
Muchos pacientes con la enfermedad de Fabry inicialmente son diagnosticados
incorrectamente y pueden consultar diferentes especialistas antes de lograr un
diagnóstico preciso de la enfermedad. Entre los especialistas más consultados
están el nefrólogo, el reumatólogo, el pediatra, el neurólogo y el dermatólogo.
En el sexo femenino, el inicio de los síntomas ocurre, en promedio, seis años
más tarde que en el sexo masculino. Se estima que en ambos sexos, transcurren 12
años entre el inicio de los síntomas y el establecimiento de un diagnóstico
final.
Es importante que el médico piense en la enfermedad de Fabry cuando el paciente
presente los signos y síntomas sugestivos de la enfermedad y solicite algunos
análisis para la confirmación de la sospecha. En los hombres, la confirmación
del diagnóstico de la enfermedad se hace a través de un análisis de sangre que
mide la actividad de la enzima α-galactosidasa A (alfa-Gal A) en el organismo de
los pacientes. Como muchas mujeres presentan actividad de alfa-Gal A dentro de
los límites normales, es ideal que el médico solicite el análisis de ADN de las
mujeres con sospecha de la enfermedad, para que el diagnóstico pueda ser
confirmado en el sexo femenino.
Además, para ambos sexos, es importante el análisis del árbol genealógico. Esto
le dará al médico la posibilidad de analizar a toda la familia y a la calidad de
herencia de la enfermedad, además de mostrar cuáles familiares tiene riesgo de
desarrollar la enfermedad. El diagnóstico prenatal está disponible y puede ser
solicitado a criterio del médico para hijos de pacientes con Fabry.
La genética de la enfermedad de Fabry
Dado que la enfermedad de Fabry es una enfermedad hereditaria, se transmite de
una generación a otra de un modo específico. Toda célula del cuerpo humano posee
46 cromosomas, 23 derivados del padre y 23 derivados de la madre. Los cromosomas
sexuales se llaman X en las mujeres e Y en los hombres. El gen de
α-galactosidasa A (A-Gal A) se localiza en el cromosoma X. Las personas del sexo
femenino poseen dos cromosomas X, uno heredado de cada progenitor, mientras que
las del sexo masculino tienen un cromosoma X que heredaron de sus madres y un
cromosoma Y, heredado de sus padres. Eso significa que, en el sexo femenino, hay
dos ejemplares del gen de Α-Gal A, pero, en el sexo masculino hay solamente un
ejemplar de ese gen. Es importante observar que el cromosoma Y masculino nunca
se ve afectado en la enfermedad de Fabry.
¿Cómo me puede afectar la enfermedad de Fabry?
- Hombre portador de un cromosoma X con el gen normal > individuo no afectado.
- Hombre portador de un cromosoma X con el gen anormal > individuo con la
enfermedad de Fabry.
- Mujer portadora de dos cromosomas X, ambos con genes normales> individuo no
afectado por laenfermedad.
- Mujer portadora de dos cromosomas X, uno con el gen anormal y otro con el
gen normal> mujer portadora de la enfermedad de Fabry.
Teniendo en cuenta un estudio completo, hay una quinta posibilidad:
- Una mujer puede tener dos cromosomas X, ambos con un gen anormal, ésta será
una persona del sexo femenino afectada por la enfermedad de Fabry, pero las
probabilidades de esa forma de herencia son muy pequeñas. Puede ocurrir, por
ejemplo, en la mitad de las hijas de un padre afectado por la enfermedad de
Fabry y una madre portadora.
Yo sufro de la enfermedad de Fabry y tengo un pariente o miembro de la
familia con algunos síntomas análogos. ¿Él/ella podría desarrollar la
enfermedad?
Sí. La enfermedad de Fabry ocurre en familias. Es importante que toda persona
del sexo masculino o femenino, con síntomas asociados a la enfermedad de Fabry
consulte con un médico genetista, para que el mismo conduzca la asesoría
genética. Esto es particularmente importante, considerando que hoy ya hay
tratamiento para la enfermedad. Vea en el cuadro cómo la enfermedad de Fabry
puede afectar a los hijos de los portadores.
Un poco más sobre la historia de la enfermedad de Fabry
La enfermedad de Fabry fue descrita por primera vez por dos dermatólogos que
trabajaban en diferentes lugares: uno en Inglaterra y el otro en Alemania, en el
año de 1898. Por la narrativa de la historia, la diferencia de la descripción de
los primeros casos de la enfermedad es de meses: Fabry habría descrito su primer
caso en abril de 1897 y Anderson habría descrito el primer paciente en diciembre
de 1897. Por eso, aunque más comúnmente llamada enfermedad de Fabry, también es
conocida como enfermedad de Anderson-Fabry.
El primer paciente de Fabry
Fabry tuvo contacto con su primer paciente en abril de 1897. Era un joven de 13
años de edad. Cuatro años antes de la consulta con Fabry, el joven había
desarrollado erupciones cutáneas típicas en la parte interna de su rodilla
izquierda que se esparcían hacia el muslo y el tronco. Un año antes de ser
examinado por Fabry, el paciente también desarrolló varices en la parte interna
de las rodillas. Desde la ocurrencia del hecho, el paciente perdió peso y su
estado físico se debilitó más.
Fabry hizo algunas importantes anotaciones durante la primera consulta, que hoy
se describen como los principales signos y síntomas de la enfermedad. Este
paciente de Fabry murió a los 43 años de edad. En 1900, los dermatólogos
concluyeron que los pacientes que sufrían de “angioqueratoma difuso” tenían una
expectativa de vida reducida.
El primer paciente de Anderson
Fue en diciembre de 1897 que el médico William Anderson describió el primer caso
de la enfermedad. Era un hombre de 39 años, pintor de casas. El paciente
presentaba erupciones en las rodillas que se extendían hasta los muslos, y del
tronco hasta las extremidades. El paciente tuvo además una hemorragia intestinal
a los 18 años de edad. Desarrolló un pequeño tumor en el nervio del lado derecho
de la cadera y varices en las piernas. La descripción de Anderson para ese
cuadro fue “angiectasia multicapilar”.
Anderson creyó que la condición afectaba igualmente a hombres y mujeres. El
científico mencionó además que la enfermedad se manifestaba en la infancia y era
progresiva. Mencionó también, que en muchos casos, varios miembros de la familia
eran afectados por la enfermedad, por eso todo indicaba que sería una enfermedad
hereditaria.
Curiosidades sobre Johannes Fabry
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Johannes Fabry nació en 1860 en Jülich, Alemania, cerca de Aix La Chapelle.
Fue educado en Jülich y Düren. Él también era un hombre de muchos talentos
musicales para violín y guitarra. Después de decidir estudiar medicina y
convertirse en cirujano, Fabry estudió en las Universidades de Bonn y
Berlín. En un accidente, perdió su pierna derecha, debido a eso tuvo que
desistir de terminar su formación en cirugía y se dedicó, entonces, a la
dermatología, una nueva área de estudios en la época. Ingresó a la Royal
Prussian Dermatological Clinica the University of Bonn. Escribió más de 70
artículos, fue Maestro Honorario de la Universidad de Dortmund y murió en
1930, a los 60 años.
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Curiosidades sobre William Anderson
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William Anderson nació en 1842 en Londres. Se educó en City of London
School. Primeramente, estudió “Artes” y fue pupilo de la famosa Lambeth
School of Arts, donde ganó una medalla por el arte de dibujar. Fue cuando
cambió su curso a Medicina. Ingresó en el St. Thomas’ Hospital en 1864. Fue
entrenado por los cirujanos Sir John Simon y Mr. Lee Gros Clark y por los
anatomistas Mr. Jones y Mr. Rainey. Después de ganar muchos premios y
honores, Anderson usó su habilidad en el dibujo para ilustrar sus clases
para los jóvenes médicos. En el St Thomas’ fue invitado para hacerse cargo
del departamento de dermatología, un área nueva para la época, en 1880.
Anderson desarrolló muchas actividades artísticas y tuvo una vida social muy
activa. Fue un hombre de muchos talentos y murió en 1900, precozmente, a los
58 años de edad.
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Tratamiento
En 2006, Shire HGT registra como primer producto en ANMAT, autoridad sanitaria
en Argentina, el tratamiento para la enfermedad de Fabry, Replagal®.